El gran arce está perdiendo sus hojas y Leo está preocupado. Entonces una pequeña eriza asoma del montón de hojas y le muestra para qué sirven las hojas que caen.
Leo quiere mucho al gran arce, así que se preocupa cuando el viento se lleva sus hojas rojas, naranjas y amarillas. Intenta atraparlas todas, hasta que una pequeña eriza asoma la cabeza entre el montón. Necesita hojas suaves para hacerse una cama calentita para el invierno, y Leo la ayuda a juntarlas. Cuando la eriza se hace una bola para dormir, Leo descubre unos brotes diminutos en las ramas desnudas: el árbol no está triste, está descansando hasta la primavera.
Lo que los niños pueden descubrir
Los cambios del otoño: las hojas cambian de color y caen
Las hojas caídas son una cama calentita para los animales en invierno
Los árboles descansan en invierno y sus brotes esperan la primavera
Para conversar después de leer
¿Por qué estaba preocupado Leo al principio?
¿Para qué usó la eriza las hojas caídas?
¿Cómo crees que será el arce en primavera?
Lee, escucha y explora
Sigue la narración mientras se ilumina cada palabra, o apaga el narrador y lee a tu ritmo. Toca las escenas desplegables para ver cómo reaccionan los personajes y los objetos. Cambia el idioma de lectura desde el menú de idiomas del lector.
Con una cuenta de adulto gratuita puedes guardar el progreso de lectura, añadir perfiles para los niños, conseguir insignias y disfrutar de los cuestionarios de los cuentos.
Una sombra larga sigue a Beni durante el día. Cuando deja de huir y empieza a observar, esa forma extraña se convierte en una amiga juguetona hecha de luz.
La abuela le regala a Ada una semilla moteada que se toma su tiempo. Mientras los frijoles de Teo ya brotan, Ada riega, canta y se preocupa… hasta que descubre lo que su semilla hacía bajo la tierra.